Para llamar a la prudencia, los abuel@s siempre decían la frase “Las paredes tienen oídos”. Hoy, perdieron oídos para ganar voz y pulso: Las paredes gritan, hablan, protestan, cantan, dibujan y dicen poesías… Desde aquel famoso mayo del ’68, las murallas parisinas se convirtieron en voces que difundían las ideas de una nueva generación… y hasta el presente no han callado. Es este un espacio para compartir las “Páginas de concreto” de nuestras ciudades.